No se asusten si la sigla aparentemente es impronunciable: la plataforma, gracias a la ayuda de un diseño gráfico sencillo, inmediato y con colores brillantes, ha resultado muy útil para la comunidad internacional de empresarios y profesionales de la EdC que quieren compartir sus talentos y su experiencia y favorecer el crecimiento de nuevas empresas. Los destinatarios son proyectos empresariales, cooperativas, microempresas, asociaciones con impacto social positivo, pero también personas que quieren conducir su propia empresa dentro de un marco de respeto, de los principios éticos, de la responsabilidad social y ambiental y de la inclusión. La plataforma ofrece varios servicios, especialmente para quienes están iniciando, pero al mismo tiempo representa un puente con toda la comunidad internacional y ofrece la posibilidad de que todos se integren. Participar no es difícil. Gracias al portal, todo nuevo empresario, motivado por una lógica de colaboración y reciprocidad, puede beneficiarse con una tutoría a distancia u obtener un mentor personal para madurar su proyecto. La oferta se difunde mediante una red Hub nacionales. Se trata de “puntos de acceso” o “nudos” de la red, qué es actualmente están presentes en 13 países (en África, en Centro y Sudamérica y Europa). La plataforma se puso “en línea” un año después de la apertura del primer Hub. En el arco de este tiempo, los Hub se ha multiplicado, promoviendo localmente cursos y talleres de formación técnico-profesional y de profundización en los valores que sustentan el proyecto de la EdC, acompañando en forma personalizada y sistemática la ejecución de nuevos proyectos empresariales. Si hasta hoy la labor de los Hub se dirigía sólo a proyectos y personas presentes en un determinado ámbito territorial, ahora, gracias a la plataforma (disponible en español, portugués, alemán, italiano, francés e inglés), ofrece la misma oportunidad a quien no está cerca de un Hub local. Roylán, ingeniero en telecomunicaciones y electrónica y coordinador del Hub español, explica: «Transmitir las nociones básicas de lenguaje empresarial y animar en forma adecuada y concreta a los nuevos empresarios que se encuentran en momentos de incertidumbre y duda es un desafío muy enriquecedor. Coordinando las citas y las tareas de las personas que voluntariamente colaboran con las nuevas empresas he podido apreciar el aporte de cada uno: es grande el potencial que tenemos cuando trabajamos juntos, movidos por este llamado común a la Economía de Comunión». Cada Hub tiene su propia historia que contar. El Hub de México, por ejemplo, Nació nació después del encuentro entre algunas actividades económicas del territorio que deseaban desarrollarse como microempresas en el programa de incubación. Enrique, un productor de mermeladas artesanales, participó en el primer taller de incubación en Ciudad de México: «La incubación me ayudó a crecer y a transformar mi pequeña actividad en una verdadera empresa; pero al mismo tiempo ha favorecido un crecimiento personal y profundo en la cultura de la EdC. El cambio más grande para mí ha sido empezar a generar comunión a partir de mi empresa, ayudando a personas vulnerables. Conforme la empresa irá creciendo, podremos ofrecer trabajo a personas necesitadas, con discapacidad o que no encuentran trabajo en otras partes. A nivel técnico los talleres me han ayudado a mejorar los procesos de producción y conservación de los productos, mejorando la calidad. Ahora estamos formalizando todos los permisos para entrar con más fuerza en el mercado». Dentro de la plataforma hay un “área reservada” para los empresarios que desean unirse a la comunidad EdC. Dentro hay tres ámbitos: “Networking”, para presentar los propios proyectos, conocer otros empresarios e intercambiar experiencias; “Wiki Toolkit”, para compartir artículos y videos; e “Incubación Digital”, dirigida a quienes tienen proyectos pero no tienen la posibilidad de ser acompañados localmente. Ver el sitio EoC-IIN Fuente: EdC online
Poner en práctica el amor
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